Viago, Deacon y Vladislav son tres vampiros que comparten piso en Nueva
Zelanda. Hacen lo posible por adaptarse a la sociedad moderna: pagan el
alquiler, se reparten las tareas domésticas e intentan que les inviten a
entrar en los clubs. Una vida normal, salvo por una pequeña diferencia:
son inmortales y tienen que alimentarse de sangre humana. Cuando su
compañero del sótano, Petyr, convierte en vampiro a Nick, nuestros
protagonistas deberán enseñarle como funciona todo en su recién
estrenada vida eterna.

