Adrián es un joven que lleva años cambiando continuamente de ciudad y
trabajo y evitando relacionarse con los demás porque tiene la capacidad
de ver cosas que todavía no han ocurrido. Es un precognitor. Lo averiguó
al prever la muerte de sus padres y no poder hacer nada para impedirlo.
Ángela, hija única de una familia de la alta sociedad española, cortó
toda relación con los suyos y se fue a trabajar como cooperante a
Sudamérica. Allí ingresó en un grupo mitad secta mitad guerrillero. Poco
después vuelve a España con varios compañeros creyendo que su misión es
montar una red de financiación para la secta, pero la verdad es mucho
más terrible. Hervé, un especialista en interrogatorios, dejó la policía
después de sufrir un atentado en el que perdió a su mujer y a su hijo y
se quedó ciego. Ahora se dedica al rescate y desprogramación de
personas captadas por sectas. No sabe que el último encargo que ha
recibido le va a dar la oportunidad de dar con el chico que le avisó de
que iba a sufrir un atentado. Estas tres personas se van a encontrar en
Madrid. La responsable de su encuentro es una extraña sociedad llamada
Utopía.