Poco después de estallar la Guerra Civil española, la República envió a
3.000 niños a Rusia para protegerlos de los bombardeos de los
nacionales. Los primeros en salir fueron los niños de los orfanatos.
Beatriz, hija de una acaudalada familia de derechas, cuyo padre y
hermano eran falangistas, se quedó embarazada de un hombre que se negó a
casarse con ella y decidió ocultar a su hijo en un orfanato de Madrid.
Al enterarse del inminente viaje del niño a Rusia, roba los documentos
de identidad de una republicana muerta (Paula) y se ofrece como
voluntaria para cuidar a los niños. Emprenderá así un viaje terrible,
rodeada de enemigos, y a miles de kilómetros de su país y de su mundo.
En junio del 41, Hitler invadió Rusia. La continua llegada de tropas de
refresco para la defensa de Moscú entorpece una y otra vez el viaje de
los españoles. En una de estas paradas se les une Álvaro, un comisario
político del Partido Comunista de España.